Por Kiki Aguilera

El Bordo en Rosario

La 12.70 fue la banda que abrió la noche del sábado 10 en El Sótano bar. El grupo rosarino no logró levantar a la gente, quizás fue por la falta de baterista, pero no pudo sonar tan bien como lo había hecho en el festival Rosario es el Rocanrol junto con Los Gardelitos.

Sé que vos estás ahí como el viento
Que la música mueve sentimientos no hay dudas. Tanto es así que muchos pibes viajaron desde Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba para hacerle el aguante a El Bordo, una banda que está a medio camino entre el under y llegar a jugar en las ligas mayores de nuestro rock. El efecto Cromagnon también hizo eco en ellos, y sus pasos se vieron retrasados, pero sus fanáticos están con ellos en todos lados para que no se olviden de seguir caminando.

Hay que salir e empezar

Se hicieron esperar pero a las 00:50 El Bordo salió para mostrar su rock and roll por segunda vez en Rosario. Detrás de la banda colgaba una bandera con el dibujo que está en el arte de tapa en la canción ”Volviendo al sol”. El comienzo fue con la introducción del tema de Rocky para pasar a la primera canción. “De vuelta al juego” encendió a las más de 300 personas que se habían acercado. Continuaron con “Silbando una ilusión” y “Me da igual”.

Si entendés que en el sueño no hay pecado. Vos sabés que luchando se puede hacer

Hace un año el grupo formado Alejandro Kurz (voz y guitarra), Miguel Soifer (batería), Diego Kurz (guitarra), Pablo Spivak (bajo), Ezequiel Puga (percusión) y Sebastián Notte (saxo)por había tocado en ADN bar sin mayor repercusión. Pero ellos siguieron tocando, se presentaron en donde pudieron, llenaron Cemento, se hicieron fuertes en Buenos Aires y volvieron a viajar a nuestra ciudad. La pelearon y vinieron a demostrar lo que pueden dar. Temas como “Soy inmortal”, “Volando” y “Arriba con mi corazón” demuestran la capacidad compositiva y el por qué de que la gente de barrio los eligió.

“¿Quién te dice que esta vida no sabe de victorias?”

Los bises llegaron con “Donde voy”, “Quiero ver”, “Los perdidos”, “El grito” y “A mi favor”. Luego de una hora y cuarenta y cinco minutos de rock andr roll la gente se pudo ir más que satisfecha de haber visto a una banda muy prometedora que intenta salirse del rock establecido y El bordo con la certeza de que había triunfado.